miércoles, 10 de noviembre de 2010

A la Caza de Lee

Como siempre pasa en los cuarteles generales del Bronx cuando no se alcanza la meta de la Serie Mundial, una vez más, la maquinaria gerencial se ha echado a andar y, esta vez, con estrepitosa velocidad, de hecho, a la velocidad de un jet que tomó el día de hoy Brian Cashman para encontrarse en Arkansas con el pez más gordo de esta "offseason": el lanzador Cliff Lee.

El día de mañana, él y su agente se entrevistarán con Cashman para negociar una muy posible llegada del codiciado pitcher a la gran urbe, un acontecimiento que cimbraría a la Gran Carpa y a su afición, con un tempranero y noqueador golpe en la contienda de las agencias libres.

El Gerente General del equipo a rayas fue muy enfático al establecer las prioridades en esta "offseason": retener a las leyendas Jeter y Rivera, e ir a la caza de Lee, sin lugar a dudas el serpentinero más deseado en esta época de contrataciones.

No es de sorprender que Cashman esté tan expedito en esta maniobra. Es claro que con las temporadas para el olvido que tuvieron Javier Vázquez y A.J. Burnett, así como la lesión de Andy Pettite, la rotación neoyorquina se manifestó como una debilidad en la justa anterior.

La combinación de Lee y Sabathia podría ser muy eficiente, incluso demoledora; le daría a los Mulos un par de ases que prácticamente coquetearían las 20 victorias cada uno, si es que las lesiones no les aguan la fiesta.

Si lograran retener a Pettite, la cosa se pone mejor aún, porque en el 2010, el veterano demostró que todavía tiene brazo dominante. ¡Lástima lo de su lesión! Con el ritmo tan impresionante que llevaba, tal vez habría alcanzado las 20 victorias.

Me parece que Cashman hace muy bien en moverse a esta velocidad, de hecho más le vale. Porque como comenté, con excepción de Lee, no hay nada que "llevarse a casa" dentro del mercado de agentes libres, y sí es un hecho que los Yankees están más que urgidos de un brazo confiable.

Si Lee no llegara a vestirse a rayas, no me quiero ni imaginar el circo que tendrán que hacer los del Bronx para poder contar con un lanzador del calibre que ellos necesitan. Ya veo venir esos multitudinarios cambios entre tres equipos, como aquéllos en los que, por un lado Curtis Granderson y por otro Randy Johnson, llegaron a Nueva York... ¡¡¡UFFFFFFFF!!!

El problema con ese tipo de cambios es que muy seguido (si no es que siempre) se dejan ir valiosos prospectos que, en un futuro a veces no muy lejano, se convierten en estrellas, jugadores de gran aporte al equipo... muchos lamentan la salida de Austin Jackson por ejemplo.

En fin, por el momento, esperemos a ver qué pasa con Lee. Como escribí a mediados de temporada pasada, cuando los Yankees estaban precisamente en busca de sus servicios: la verdad es que la idea de tener a este señor en la rotación, ¡¡¡me late cañón!!!

Saludos.