No es un hecho al 100%, pero parece que el Sr. Pettite no tiene intenciones de regresar a la Gran Carpa, por lo menos, durante el 2011.
Esto no es una buena noticia.
Es un hecho que Pettite no es el As del pitcheo Yankee, pero sí un fuerte pilar en una de por sí ya contrahecha rotación. Siento que tal vez Pettite podría haber sido la chispa de energía vital que el equipo necesitaba para no derrumbarse ante las poco halagüeñas perspectivas.
C.C. Sabathia es el único confiable al 100%; A.J. Burnett es una incógnita después de la temporada tan débil que tuvo; Phil Hughes hizo un muy buen papel, pero tuvo mucho apoyo ofensivo, nada garantiza que la próxima justa sea tan buena como la anterior; y por supuesto está ¡TATATATATATAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA! ¡CLARO: SERGIO MITRE! quien seguramente sacará al equipo de todos sus apuros.
Para llorar ¿verdad?
Y es que, como ya hemos comentado, no hay nada bueno en el mercado de agentes libres. Es por eso que Brian Cashman está "experimentando" con ensayos como la contratación de Mark Prior y la persecución de Justin Duchscherer, es decir lanzadores que alguna vez tuvieron un gran calibre, que las lesiones les han impedido lanzar y que, a la fecha, representan una apuesta muy baja en lo económico para el equipo neoyorquino.
Para como están las cosas, no me parecen tan malas ideas, aunque a todas luces esto se interpreta como un plan de contingencia y nada de esto puede siquiera sugerir que los Mulos puedan alcanzar una temporada de .500 de porcentaje... ya no digamos la posttemporada.
Brian Cashman ha pedido paciencia y en efecto las aguas han estado muuuuuuuuy tranquilas, desesperantemente tranquilas diría yo, al igual que muchos aficionados que quisieran colgar a Cashman de la lumbrera más alta del Yankee Stadium.
Por el momento, no nos queda más que aceptar la petición de Cashman: SEAMOS PACIENTES...