Ya se habían deshecho de él, el cielo escuchó mis plegarias, lo mandaron a los Cerveceros de Milwaukee. Sí, me refiero a Sergio Mitre. ¿Adivinen quién lo volvió a contratar?
¡CLARO! ¡¡¡Los Yankees de Nueva York!!!
Sergio Mitre ha regresado para beneplácito de sus adversarios. De verdad no puedo entender cómo un pitcher (si así se le puede llamar) taaaaaaaaaan malo pueda tener chamba en las Grandes Ligas.
Lo increíble es que lo liberan los Yankees, lo liberan los Cerveceros (y no precisamente por sus excelentes resultados) ¡EN LA MISMA TEMPORADA! (que apenas va a la mitad por cierto) y los neoyorquinos lo vuelven a recibir con bombo y platillo como si se tratara del amor idílico hacia un ídolo que ha sostenido duras y exitosas campañas y proezas dignas de Odiseo.
Pero no, el señor que regresa es Sergio Mitre; no es Roger Clemens, no es Andy Pettite, no es Bernie Williams... ¡es Sergio Mitre! El mismo jugador con el que me tiemblan las piernas cada vez que entra a lanzar, el mismo pitcher que utiliza Girardi cada vez que necesita carreras en contra, da la impresión de que dice: "Ahora necesitamos que nos anoten dos o tres carreras, ¡vamos a meter a Mitre!".
Y así ha sido: antes de que lo mandaran a la lista de lesionados el día de hoy (por si fuera poco ¿verdad?), no hubo una sola entrada en la que este fulano no aceptara, por lo menos, una carrera, a veces ni siquiera era necesario que lanzara una entrada completa para ello... ¡PARA ACEPTAR CARRERAS, ÉL SE PINTA SOLO!
A pesar de las múltiples lesiones, de los parches, de las inconsistencias y de todo lo demás, los Yankees siguen peleando fuertemente en su división. Han sabido arreglárselas muy bien, no obstante que no son el mejor equipo hombre por hombre.
Entonces ¿por qué traer a alguien que no aporta? Y no sólo eso: alguien que puede fácilmente dejar ir una ventaja en un abrir y cerrar de ojos.
La época de intercambios está por finalizar, los Mulos necesitan armarse mejor, se ha hablado de Ubaldo Jiménez como posible refuerzo. Además de él, estoy seguro que tienen en la mira a varios que están por convertirse en agentes libres.
Esperemos que dentro de esos movimientos, que casi seguro se van a dar, estén también considerando librarse, una vez más, de Sergio Mitre, uno de los peores pitchers que he visto en mi vida.
¡Dios escucha mis plegarias!